La Comunitat Valenciana está en medio de una crisis laboral profunda. Para la próxima década se prevén 579.900 jubilaciones, pero solo 208.260 jóvenes ingresarán al mercado laboral, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2025, elaborada por el INE y analizada por la Fundación Adecco. La proporción es clara: tres trabajadores se retiran por cada uno que entra.
Un desajuste que amenaza sectores clave
Este desequilibrio llega en un momento complicado. Los jóvenes enfrentan un mercado laboral precario y dificultades para acceder a vivienda, especialmente en Valencia. Además, la Comunitat debe lidiar con retos climáticos como incendios forestales que también afectan la región.
Si no se adopta ninguna medida, la pérdida de más de 370.000 trabajadores en diez años impactará especialmente en sectores esenciales como sanidad, logística, industria y educación. Ya sufren falta de personal, y esta tendencia solo agravará la situación.
¿Cómo frenar el vacío laboral?
La Fundación Adecco propone tres pilares para enfrentar el problema: la migración, aprovechar el talento sénior y la incorporación de tecnología.
Según el INE, entre 2026 y 2035, la Comunitat podría recibir más de 700.000 migrantes, de los cuales 400.000 buscarán trabajo. Pero no basta con sumar cifras: muchos migrantes llegan con formación que no pueden homologar con facilidad, y obstáculos administrativos y de idioma limitan su contribución inmediata.
El segundo foco está en reactivar a los trabajadores mayores de 50 años, que representan más del 35% de la población activa. La discriminación por edad sigue siendo un problema que aleja a profesionales con experiencia. Ofrecer formación digital, flexibilizar horarios y promover la jubilación activa podrían retener talento valioso.
Finalmente, la tecnología puede ayudar a mitigar el impacto automatizando tareas repetitivas y permitiendo a los trabajadores enfocarse en actividades de mayor valor. Sectores como la atención, la industria y el turismo podrían beneficiarse especialmente.
Un desafío nacional con matices regionales
La Comunitat Valenciana no está sola en esta tendencia. En España, se estima que más de cinco millones se jubilarán en una década, y apenas un tercio será reemplazado por jóvenes. El "invierno demográfico" es una realidad palpable.
Comunidades como Euskadi, Castilla y León y Galicia enfrentan ratios aún más dramáticas, con hasta 4,6 jubilaciones por cada entrada nueva. En cambio, Murcia, Cataluña y Baleares tienen una situación algo menos grave, aunque la relación sigue siendo de dos jubilaciones por cada joven.
La Comunitat, con 2,8 jubilados por entrada, se ubica en un punto intermedio, pero la urgencia es la misma en todo el país: sin aprovechar todo el talento disponible, la evolución económica estará en riesgo.
El reto está planteado: encarar esta crisis demográfica y laboral requiere medidas integrales y urgentes que integren a migrantes, sénior y jóvenes. De lo contrario, la falta de relevo podría golpear duramente el mercado laboral valenciano y el conjunto de España en la próxima década.