La investigación judicial sobre la Dana que azotó Valencia ha sacado a la luz numerosos puntos oscuros en la previsión meteorológica y en la gestión de la emergencia. Mientras la Generalitat Valenciana señala a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) y a los alcaldes locales por su actuación durante la crisis, surgen contradicciones sobre la dirección prevista de la tormenta y la lentitud en activar los mecanismos de alerta.
Discrepancias en las predicciones meteorológicas
Un informe de la Generalitat Valenciana, enviado a la juez que lleva el caso, revela que Aemet indicó que la tormenta se desplazaría hacia la Serranía de Cuenca, información respaldada por el presidente Carlos Mazón en una comparecencia pública. Sin embargo, el jefe de Climatología de la Comunitat, José Ángel Núñez, declaró ante la juez que no había "constancia" oficial de esta predicción y calificó la intervención de Mazón como "incomprensible" y "tranquilizadora" frente a la gravedad real.
Las conversaciones entre técnicos de emergencias y Aemet muestran que a lo largo del día hubo múltiples versiones sobre la trayectoria y la intensidad del fenómeno. La tormenta se esperaba inicialmente hacia Cuenca al mediodía, pero los avisos se revisaban constantemente, pronosticándose también lluvias persistentes en el interior norte de Valencia durante la tarde y madrugada siguientes.
Además, el senador Enric Morera preguntó sobre estas discrepancias a Aemet, que negó haber emitido comunicados oficiales indicando que el temporal se dirigiría específicamente hacia la Serranía de Cuenca. Los avisos de nivel rojo se mantuvieron en la provincia de Valencia, y fueron actualizados conforme avanzaba la situación meteorológica.
Gestión de emergencia y tardanza en la alerta
El informe también detalla que la Comunidad Valenciana envió más de 6.000 correos electrónicos y 22.000 mensajes SMS para alertar de la situación desde el 28 de octubre. Sin embargo, solo tres municipios constituyeron sus centros de coordinación de emergencias (Cecopal), cuando en emergencias de nivel 1 y 2 su activación es obligatoria.
Vicent Mompó, presidente de la Diputación de Valencia, declaró ante la jueza que la tardanza en enviar la alerta pública Es-Alert fue "una barbaridad". Según Mompó, se demoró más de una hora desde la decisión hasta que el mensaje llegó a los ciudadanos. En la reunión del Cecopal, él insistía en avisar a la población cuanto antes debido al riesgo de rotura de la presa de Forata.
Mompó destacó que los técnicos eran quienes dirigían la emergencia y que la consellera de Interior, Salomé Pradas, tuvo un papel secundario, limitándose a refrendar a los expertos. También negó que hubiera una persona que tomara la orden directa de enviar el Es-Alert; fue una decisión colectiva.
Responsabilidades sobre la coordinación local
Respecto a los alcaldes locales, la Conselleria apunta que no activaron correctamente sus órganos de emergencia pese a las recomendaciones previas. Aunque la juez no ha encontrado indicios de responsabilidad penal, varios alcaldes han sido citados como testigos para clarificar su actuación durante la crisis.
La investigación sigue abierta y busca esclarecer hasta qué punto las contradicciones en la previsión meteorológica y la lentitud en la coordinación contribuyeron a agravar las consecuencias de la Dana de Valencia.