El Ayuntamiento de Gijón ha dado un paso importante para la construcción del centro de arte Tabacalera al recibir dos ofertas para ejecutar las obras. El proyecto cuenta con un presupuesto inicial de más de 21 millones de euros y un plazo de ejecución de 42 meses.
Una licitación clave para la cultura local
La recepción de solo dos ofertas refleja la complejidad de las obras y los precios ajustados, que pudieron desalentar a algunas empresas interesadas en el proyecto. A pesar de esto, el Ayuntamiento ve con optimismo la participación lograda, que garantiza que el proyecto siga adelante.
Detalles del proyecto y calendario
El presupuesto oficial asciende a 21.448.640 euros, que se elevan a 22,2 millones si se suman los 840.000 euros destinados a la dirección de obra. La obra no empezará de cero: ya se han realizado importantes actuaciones en el edificio histórico que fue fábrica de tabacos y antes convento.
El complejo incluirá el edificio histórico reformado, dos nuevos edificios y una gran plaza pública para el acceso. En la última planta uno de los edificios albergará el museo Nicanor Piñole, además de oficinas municipales y un auditorio. El segundo edificio estará destinado a usos hosteleros.
Se espera que las obras comiencen entre marzo y abril de 2026, con un periodo de construcción de tres años y medio. Se contempla una posible entrega en fases, con la parte operativa del museo lista para finales de 2027 y la finalización total en 2029.
Financiamiento y retos
El Ayuntamiento apuntaba a fondos europeos FEDER para apoyar la obra, con una solicitud de unos 6 millones de euros para la parte histórica. Sin embargo, esta ayuda fue provisionalmente denegada, dejando la carga financiera principal en manos municipales.
El presupuesto de 2026 ya incluye una partida de 2,5 millones de euros para Tabacalera, además del millón reservado en el presupuesto actual. La obra se considera uno de los mayores proyectos culturales y municipales en los próximos años.
Un nuevo polo cultural en Cimavilla
El centro de arte Tabacalera será un motor cultural en el barrio histórico de Cimavilla, conectando con otros puntos de interés como las Termas Romanas, el Museo Juan Barjola y el Palacio Revillagigedo. Se busca revitalizar el área a través de una plaza pública que será un punto neurálgico para actividades culturales y sociales.
El acceso será posible por las calles María Bandujo y Emilio Muñoz, con instalaciones para superar la pendiente del terreno, como un ascensor.
Este proyecto no solo crea un espacio para el arte, sino que también promete ser un nuevo circuito histórico-artístico en Gijón, fortaleciendo la oferta cultural y turística de la ciudad.