Sugery Muriel dejó Colombia en 2024 con lo puesto y el corazón dividido. En Asturias, durante más de dos años, ha luchado para regularizar su situación administrativa mientras sus dos hijos quedan lejos, separados por miles de kilómetros y la burocracia.
La salida apresurada
Procedente de Cali, Sugery tomó la decisión de emigrar sin planearlo. Problemas personales y la urgencia de un nuevo comienzo la llevaron a partir hacia España sin nada más que esperanza. Dejó atrás no solo su país, sino también a sus hijos de 21 y 26 años, a quienes no ha podido ver desde entonces.
Un camino de incertidumbres y trámites
Desde su llegada a Oviedo, la incertidumbre ha marcado su día a día. Intentó diferentes vías para regularizarse pero se topó con informaciones contradictorias y requisitos cambiantes que confundían más de lo que aclaraban.
Su situación es ahora más esperanzadora gracias a la séptima regularización extraordinaria que España ha activado recientemente. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones habilitó un portal web para que las personas en situación irregular o quienes hayan solicitado asilo antes del 1 de enero de 2026 puedan presentar su solicitud telemáticamente o reservar cita previa en oficinas hasta el 30 de junio.
Una comunidad que recibe y apoya
A pesar de las dificultades, Sugery ha encontrado apoyo en Asturias. Trabajó en distintas localidades como Grado y Villaviciosa, y aprovechó para formarse en estética en Oviedo. Destaca la transparencia y calidez con que la han tratado, lo que le ha ayudado a construir una rutina estable.
El asesoramiento clave
El apoyo legal fue fundamental. Con la ayuda del abogado Luis Álvarez Barro, quien le ofreció claridad y guía en medio de un proceso burocrático complejo, Sugery está cerca de conseguir la regularización que tanto anhela.
Su historia es la de miles en Asturias: un proceso largo y complicado, pero ahora con una ventana de oportunidad real para normalizar su situación y mirar hacia el futuro con más tranquilidad.