ERC ha despejado dudas y polémicas sobre el papel del catalán en la renovación del permiso de residencia de migrantes acogidos al proceso de regularización. La formación asegura que, según un decreto del gobierno español, el aprendizaje del catalán es un requisito que se «blinda» para acceder a la primera renovación del permiso.
¿Qué pasó exactamente?
Las declaraciones de Ester Capella, portavoz parlamentaria de ERC, en Ràdio 4 encendieron las redes sociales e incluso motivaron críticas desde partidos como Junts y entidades como Plataforma per la Llengua. La polémica surgió por un supuesto relajamiento de la exigencia del catalán en la renovación del permiso de residencia, algo que ERC se apresuró a aclarar.
El decreto que blinda el catalán
Un informe jurídico encargado por ERC concluye que el decreto del gobierno español establece que, para la primera renovación del permiso de residencia, se debe certificar, entre otros aspectos, el aprendizaje de las lenguas oficiales del lugar de residencia. En el caso de Cataluña, esto incluye el catalán.
«El arraigo no solo implica criterios administrativos, sino también un factor social como es la lengua», aseguran desde ERC. El catalán cuenta así, aunque no sea imprescindible, sino una ayuda para conseguir renovar la residencia.
Diferencias con la fase inicial de regularización
El catalán no se exige en la fase inicial del proceso de regularización extraordinaria, sino que su peso está en la renovación del permiso tras un año. Esto se debe a que muchos migrantes quizás no tengan suficiente cotización para mantener su residencia, y el informe de arraigo con el requisito lingüístico será clave para seguir dentro del régimen legal.
¿Un pasito más hacia la integración lingüística?
El gobierno catalán trabaja para concretar cómo se aplicará este requisito, con la participación de las consellerías de Política Lingüística, Derechos Sociales e Igualdad y Feminismo. La idea es que el aprendizaje del catalán sirva como herramienta de cohesión social e inclusión.
Para ello, el Govern ha anunciado la creación de 50.000 nuevas plazas para cursos de catalán, preparadas para atender a la demanda derivada del proceso de regularización.
Por qué genera debate
Mientras ERC sostiene que el catalán está «blindado» en la normativa estatal como requisito para renovar la residencia, partidos como Junts cuestionan esta interpretación, calificándola de engañosa y desmintiendo que el catalán se haya incluido como criterio obligatorio.
El choque refleja una pugna política sobre la lengua y la inmigración en Catalunya, con distintos enfoques sobre cómo integrar y requerir conocimientos lingüísticos.
En definitiva, aunque el catalán no será imprescindible para renovar el permiso, su aprendizaje será un punto a favor en el proceso, y la Generalitat ya trabaja para que el requisito se implemente de forma eficaz y con apoyo a los migrantes.