La jubilación en Asturias está cambiando de cara. Según el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), la edad media para acceder a la jubilación sube de 64,3 años en 2022 a 65,1 años en 2025. Pero lo más llamativo es cómo las jubilaciones después de los 65 años no paran de crecer.
Una tendencia clara hacia el retraso
En apenas tres años, los asturianos que se jubilan a partir de los 65 años aumentan notablemente. Mientras que los retiros a los 65 años crecen un 15% (de 2.725 en 2022 a 3.136 en 2025), las jubilaciones entre los 66 y 70 años se disparan casi un 50%. Hasta los mayores de 70 años participan en esta subida, con un incremento del 58%.
Reforma de pensiones: la base del cambio
Este movimiento no es casual. La reforma del sistema de pensiones que empezó en 2011 ha establecido nuevas reglas. Han aumentado los años de cotización necesarios y la edad legal para retirarse, que llegará a los 67 años en 2027. Además, se implementaron incentivos para fomentar que las personas prolonguen su vida laboral.
Por ejemplo, retrasar la jubilación un año puede aumentar la pensión un 4% y ese extra se cobra de por vida. Un trabajador que cobre 1.500 euros mensuales podría ganar 60 euros más mensualmente si retrasa su retiro un año, lo que suma 840 euros adicionales por año.
Jubilaciones anticipadas en descenso
Esto se traduce en una caída de las jubilaciones tempranas. Las personas que se retiran antes de la edad legal están en declive: las jubilaciones a los 61 años bajaron de 458 a 294 entre 2022 y 2025, y las de 62 y 63 años también han disminuido.
Un reto para el sistema y para los trabajadores
El aumento de la esperanza de vida y la sostenibilidad financiera del sistema hacen que este retraso sea casi inevitable. Asturias refleja claramente estos cambios, con cada vez más personas eligiendo continuar trabajando más allá de los 65 años.
Este panorama apunta a una nueva normalidad: jubilación más tardía, pensiones ajustadas, menos salidas prematuras y una vida laboral más larga. Asturias, como el resto de España, se adapta a un futuro donde retirarse a tiempo empieza a significar dejarlo para más adelante.