El Consell de Ministres ha dado luz verde a una reforma importante de la ley de protección a la infancia y adolescencia en España. La novedad clave: los menores tienen derecho a ser escuchados de forma activa y en un entorno seguro, especialmente en procesos legales de separación o custodia.
Adiós a la Síndrome de Alienación Parental (SAP)
Durante años, la SAP se usó para poner en duda la voz de los niños, sugiriendo que estaban influenciados por uno de los padres. La nueva ley elimina este concepto, considerado controversial y muchas veces utilizado para desacreditar el testimonio infantil.
Protección reforzada en casos de violencia
El texto legal endurece los criterios en situaciones que involucran violencia de género o maltrato. Por ejemplo, establece que un maltratador no puede ser considerado un buen referente para el menor. Esto complica la concesión de custodia compartida cuando existen indicios de violencia.
Además, el menor ya no tendrá que repetir su testimonio varias veces ante diferentes profesionales (policías, psicólogos, jueces), lo que reduce su revictimización.
Atención psicológica sin obstáculos
La reforma facilita que el niño pueda recibir ayuda psicológica con el consentimiento de un solo progenitor, evitando que el agresor pueda vetar esta atención necesaria.
Control en profesiones con contacto infantil
Otra novedad: las personas condenadas por delitos relacionados con la infancia o violencia machista estarán excluidas de trabajar en profesiones que impliquen contacto con menores.
En resumen, esta reforma busca poner al niño en el centro de las decisiones judiciales, evitando que se convierta en víctima silenciosa de conflictos familiares o violencia. Aún falta su aprobación definitiva en el Congreso, pero marca un cambio claro en la forma de proteger a los más pequeños.
Si tienes hijos o estás en proceso de separación, esta ley cambiará la manera en que el sistema judicial escucha y protege a los menores.