Una casa puede estar hecha de ladrillos y tener paredes firmes, pero un hogar verdadero se construye con vínculos, presencia y amor. Esta es la idea central del nuevo libro de Cruz Fernández Heres, directora del albergue de personas sin hogar en Avilés.
Un libro para repensar el hogar
"Para Pedro, el niño que vive en mi casa" es la segunda obra de Fernández Heres, que ya había publicado "Ahora cuéntame un cuento que sea real". En este último libro, que saldrá a la venta y se presentará para principios de 2026, la autora reflexiona sobre qué significa realmente tener un hogar.
El libro tiene dos objetivos claros: agradecer a su hijo Ayu, "que llegó de lejos y me regaló un hogar", y abrir un espacio para pensar en las personas que, aunque no tengan una casa física, logran hacer que otros se sientan en casa. Fernández Heres señala que hay quien tiene paredes pero no hogar.
Más que paredes: los vínculos que construyen hogar
La experiencia de Cruz Fernández Heres trabajando con personas sin techo le permite mostrar una faceta poco conocida: cómo el hogar puede existir sin paredes. En el libro, la autora plantea preguntas que no buscan respuestas correctas sino invitan a la reflexión y el diálogo:
- ¿De qué está hecho nuestro hogar?
- ¿Quiénes lo construyen?
- ¿Qué necesitamos realmente para sentirnos a salvo?
La invitación es a que tanto niños como adultos se conviertan en protagonistas de su vida y construyan un hogar emocional, incluso en ausencia de una casa física.
Una mirada con rebeldía y afecto
Fernández Heres describe su enfoque como «una rebeldía suave», que anima a cambiar los finales que no nos gustan y a crear nuestros propios espacios de pertenencia. Este mensaje está impregnado de ternura y un profundo compromiso social.
Recientemente, además, la autora fue reconocida con un accésit por un relato corto sobre salud mental, consolidando su papel como voz activa en temas sociales vitales para la comunidad de Avilés.
Así, "Para Pedro, el niño que vive en mi casa" no solo es un homenaje a lo que significa un hogar, sino también un llamado a mirar más allá de los muros y a valorar los lazos humanos que nos sostienen. En un mundo donde la falta de vivienda es una realidad para muchos, este libro propone una reflexión necesaria y humana.